domingo, 14 de marzo de 2010

THE BLOB (1958)

THE BLOB (1958)
Dir. Irvin S. Yeaworth Jr. y Rusell S. Doughten Jr. (sin crédito)


• Guión: Theodore Simonson y Kay Linaker
• Actores: Steve McQueen, Aneta Corsaut, Earl Rowe
• País: Estados Unidos
• Clasificación: Espaciales y Extraños

Sinopsis:

Un meteorito cae a la Tierra llevando como pasajero a una extraña entidad biológica extraterrestre, una especie de gelatina informe capaz de absorber y disolver como acido a otras criaturas vivas, lo que le permitirá crecer cada vez más. Un anciano ermitaño (Olin Howland) aprenderá esto de la peor manera al ser la primera víctima de la criatura, cuando después de hurgar en el hoyo del meteorito, la masa se prende sorpresivamente su mano.

El anciano es encontrado en la carretera por dos adolecentes, Steve (Steve McQueen) y su novia Jane (Aneta Corsaut) quienes lo llevan directamente a la consulta del Dr. Hallen. Mientras tanto, la extraña gelatina, aún continua adherida a la mano del anciano.

Cuando Steve y Jane regresan a la consulta del Dr. Hallen, después de haber buscado más información cerca del lugar donde recogieron al hombre, se encuentran con una imagen aterradora: la masa gelatinosa ha crecido y ha devorado al doctor y seguramente también a su primera víctima.

Aterrados, buscan a la policía para ponerles en aviso, pero esta, por supuesto, no lees cree.

La noche está comenzando y la masa deambula por el pueblo atrapando a más víctimas y creciendo al devorarlas. Steve y Jane quienes ya han tenido un terrorífico encuentro con la cosa en una tienda de abarrotes, saben que son la única esperanza del pueblo y se deciden a advertirles a todos, antes de que sea demasiado tarde.

Comentarios:

The Blob tiene un lugar bien ganado en el cine fantástico, no solo por ser la primera película donde Steve McQueen toma el rol protagónico, sino porque la idea resulta, de por sí, bastante original: una masa informe que mientras más se alimenta, más crece. Por supuesto, fue producida con la intención de formar parte de todas aquellas películas de terror de bajo presupuesto enfocadas al público adolecente y es básicamente por ello que los héroes del filme son un grupo de chicos de High School.

Aunque la película no contenga, hoy por hoy, escenas que podamos calificar de verdaderamente aterradoras, aún cuenta con algunos pocos momentos espeluznantes, como su ataque a la primera víctima o el asecho al cine; escenas que fueron mantenidas en el remake que de esta película se hizo en 1988 por Chuck Russell, también llamada, The Blob.

Al contrario de lo que podría esperarse, la película tuvo un gran éxito de taquilla y recaudó casi 4 millones de dólares cuando costo $120,000, lo cual debió significar una mala noticia para Steve McQueen quien cobró por su trabajo $2,500 dólares en lugar de aceptar un trato por el 10% de las regalías del filme.

La película es también recordada por su pegajoso tema de entrada, co escrito por Burt Bacharach, Ralph Carmichael e interpretada por Berine Nee, quien fue pensada con la idea de no aterrorizar al público desde los créditos. La canción dice así:

“Beware of The Blob, it creeps /And leaps and glides and slides / Across the floor / Right through the door / And all around the wall / A splotch, a blotch / Be careful of The Blob”

Cuidado con el Blob, se arrastra / y salta y desplaza y desliza / por el piso / y bajo la puerta / y alrededor de la pared. / Salpica y mancha / cuídense del Blob.

Hay un interesante juego con el espectador, precisamente en la escena donde la masa ataca en un cine. Al igual que el público que observa la película, otro público mira divertido, muerto de la risa, una película de terror de Bela Lugosi. No sospechan que como una especie de broma macabra, una bestia casi de cine está a punto de atacarlos a ellos. ¿Continuaran riendo los espectadores reales en la sala?

La película no contiene un discurso político o social realmente importante y más que nada se ajusta a las convenciones del género y se desarrolla por los derroteros de moda en aquellos años de guerra fría. Se puede alegar que es otra película basada en el miedo a la “otredad” que amenaza directamente a un estilo de vida americano que se nos retrata, como en tantas otras películas de la época, como el de una comunidad tranquila, con sus necesidades básicas satisfechas, cuya seguridad es rota por una criatura espeluznante. También, al igual que en muchos filmes más, la confianza en sus instituciones es representada por la policía y los bomberos, un grupo de aguerridos hombres que no dudarán ni un segundo para enfrentarse a la bestia.

Hay tal vez, una visión de apoyo social, de comunidad, en tanto que las instituciones no son las únicas en enfrentarse a la bestia. Es prácticamente mucha gente del pueblo, entre ellos, una gran parte de adolecentes, quienes ayudan en la tarea de enfrentarse a la criatura, aún a riesgo de sus vidas.

Los efectos especiales de la criatura son muy sencillos y es notorio que la técnica de stop motion y la cámara en reversa fueron de gran ayuda en muchas escenas. El blob era en algunas escenas un globo inflado cubierto con glicerina y en las últimas un gel de silicón.

  • Existe una secuela de la película: Beware! The Blob (1972), dirigida nada menos que por el actor Larry Hagman quien es mejor conocido por su papel de J.R. en la serie de televisión Dallas (1978) y como el Mayor Anthony Nelson en I Dream of Jeannie (Mi bella genio, 1956)


Trailer

2 comentarios:

Caracol dijo...

Me parecía increíble que aun no hubiera subido un post acerca de esta película. Formó parte de mis mañanas de domingo de la infancia. No sé si fue el remake o el original, porque ante mí la película se miraba igual de aterrorizante. Ahora me da risa y mucha nostalgia.

Gracias por esto y por seguir actualizando el blog que me encanta.

Gabriel dijo...

Antes que nada, muchas gracias por los ánimos, mi estimado caracol. De hecho este es el segundo post que escribo sobre THE BLOB de quien ya tenia una reseña del remake. El remake, a mi punto de vista, sigue siendo aterrador y de hecho es una de mis películas favoritas de monstruos gigantes.